El actor lleva un año imparable tras el estreno de la serie 'Cape Fear', la española 'El ser querido' y, ahora, la presentación de 'Búnker' en Venecia
Creative Commons Por Sara Heredia Leer en la aplicación Desde que comenzó su carrera en 1990, Javier Bardem ha estado nominado al Oscar hasta en cuatro ocasiones. La primera fue con Antes que anochezca, la película dirigida por Julian Schnabel con la que aprendió cómo funciona la carrera de premios desde dentro. Spoiler: no le gustó mucho la experiencia.
En una entrevista con el periodista Nev Pierce para BBC, el actor recuerda cómo estaba viviendo una época maravillosa en su carrera, pero al llegar a Estados Unidos no pudo evitar sentirse demasiado expuesto.
Bueno, fue una época loca para mí. Es fantástico, es un honor, me siento halagado por estar nominado. Pero una vez que estás nominado, vas allí a hacer la campaña... Me sentí como una prostituta. Me sentí como un activista político pidiendo votos, como diciendo: 'Oye, ¡disculpa! Vótame a mí, soy el mejor'
"Eso fue algo que realmente me descolocó, porque, en primer lugar, se supone que estamos hablando de arte y el arte no puede ser competitivo. Es tan subjetivo, no somos personas corriendo los 100 metros lisos. Al menos si los cinco interpretáramos a gladiadores, alguien podría decir: 'Vale, el mejor gladiador eres tú'. Pero, ¿qué tiene que ver un poeta cubano gay con un gladiador? ¡Nada, hombre!", continuó el actor.
Antes que anochezca Fecha de estreno 9 de marzo de 2001 | 2h 13min Dirigida por Julian Schnabel Con Javier Bardem, Johnny Depp, Olivier Martinez Usuarios 2,7 Ver en Movistar Plus Por suerte o por desgracia, Bardem ha tenido que hacer más campañas. La de 2008 le llevó a hacerse con la estatuilla después de haber interpretado al mítico villano de No es país para viejos. Ese corte de pelo bien merecía un premio. En 2011 volvió a estar nominado con Biutiful y en 2022 con Being the Ricardos.
A pesar de todo el apoyo con el que contó, él no terminó de creérselo. "Cuando gané el Óscar, me sentí genial, pero aquello no tenía ningún sentido. Fue más bien un: 'Vaya, ¿qué es esto? ¡Tengo que hacerme merecedor de esto ahora mismo para que no me lo quiten de las manos!", contó en una entrevista en The Guardian.
Siguiendo las enseñanzas de su madre, Bardem aplica la máxima de no casarse nunca ni con el éxito ni con el fracaso. Explica que los galardones hay que recibirlos, celebrarlos (emborrachándose esa noche con los amigos) y luego meterlos en el armario y soltarlos, entendiendo que el éxito no te pertenece.




