Una figura política que pasó de imprescindible a incómoda para los suyos, un cómico que habla de su fe, un rockero de 82 años que sigue subiéndose a los escenarios, deportistas que, pese a las medallas, no tienen asegurada una jubilación digna y dos hombres cuyas vidas quedaron unidas para siempre por un atentado de ETA. Son algunas de las historias con las que ‘Salvados’ celebra desde esta noche en La Sexta sus 18 temporadas en antena.
El programa, producido por Atresmedia en colaboración con Producciones del Barrio, alcanza la mayoría de edad sin renunciar a una de sus señas de identidad: las historias y sus protagonistas siguen en el centro. Pero vuelve a buscar nuevas formas de contarlas, combinando memoria política, retratos personales, música, deporte y testimonios marcados por algunos de los episodios más complejos de la historia reciente de España.
La temporada arranca con un programa doble dedicado a Rita Barberá, cuando en noviembre se cumplirán diez años de su muerte. La que fuera alcaldesa de València durante 24 años protagonizó buena parte de la historia del PP en las últimas décadas, entre el poder municipal, las polémicas, los casos de corrupción que salpicaron a su entorno y una relación cada vez más tensa con su propio partido.
‘Salvados’ reconstruye su trayectoria a través de quienes la conocieron de cerca: antiguos compañeros y amigos, adversarios políticos, periodistas y representantes de la sociedad civil valenciana. Entre ellos, el expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, el exministro del PP José Manuel García-Margallo y Beatriz Garrote, de la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de julio. El objetivo, explica Gonzo, es ir más allá del personaje para observar qué ocurre cuando alguien que parecía intocable deja de serlo. “Lo que más me gusta de este programa es el retrato de lo fea que puede llegar a ser la política, pero también las relaciones humanas”, señala.
El periodista pone el foco en la metamorfosis de quienes rodeaban a Barberá. “Cuando ves que hay alguien cuyo éxito te puede dar de comer y te puede venir bien, lo llegas a convertir en un dios. Pero si esa persona se convierte en un problema, lo conviertes en todo lo contrario”, explica. Los elogios de ayer pueden convertirse rápidamente en el silencio de hoy: “Los mismos que durante un día decían ‘eres la mejor, no hay otra como tú’, poco tiempo después no le cogían el teléfono, no la defendían, incluso le decían ‘vete de aquí’”.
Joaquín Reyes
La segunda historia se aleja de la política para adentrarse en la vida de Joaquín Reyes. Gonzo acompaña al humorista en un viaje desde su Albacete natal hasta la costa murciana, donde suele pasar los veranos. El programa adopta el formato de una ‘road movie’ para mostrar una cara menos conocida del creador de ‘Muchachada Nui’. “Sabíamos que Joaquín es una persona entrañable que te hace reír y que sale en televisión para hacernos reír, pero que tiene una profundidad tremenda”, cuenta Gonzo.
El viaje sirve para repasar su trayectoria y reflexionar sobre el papel del humor en una sociedad atravesada por la tensión. “España es un país cuyos mejores cómicos siempre han aparecido en los momentos más tensos y en los que más necesidad como sociedad hemos tenido de reír”, sostiene. Reyes habla de su carrera, de la vida y del presente, lejos del personaje público. Y aparece una cuestión que sorprendió al propio Gonzo: la fe. “Yo no sabía que era profundamente creyente. Y hablamos de la fe. Nunca me imaginé hablar de la fe con Joaquín Reyes”, reconoce.
Miguel Ríos
De la comedia a la música. Miguel Ríos protagoniza otro episodio de la temporada, dedicado a uno de los artistas fundamentales de la música popular española. A sus 82 años, el cantante continúa ofreciendo conciertos y está inmerso en una gira por España. “Hablar con Miguel Ríos es hablar también de los 60 últimos años de la historia de este país”, afirma Gonzo.
El programa lo acompaña en una de sus últimas noches de concierto en Madrid y se detiene tanto en su carrera como en lo que queda cuando se apagan los focos. La conversación aborda la edad, la música, el compromiso político y social y su relación con el país en el que ha desarrollado toda su trayectoria. Gonzo destaca la posibilidad de mostrar al artista fuera del escenario: “Tiene momentos de rockero, pero tiene momentos de señor de 82 años”.
El deporte de élite, con Almudena Cid
La nueva temporada mira también hacia una realidad menos visible: qué sucede con los deportistas de élite cuando abandonan la competición. Almudena Cid será la anfitriona de una historia sobre la precariedad laboral y la falta de protección social de muchos deportistas españoles. “Los deportistas de élite de este país, quitando los del fútbol profesional, son trabajadores precarios”, afirma Gonzo.
A partir de la historia personal de Cid, el programa conocerá otros casos de deportistas que llegaron a lo más alto y que, tras retirarse, se enfrentan a problemas económicos, laborales o físicos. El reportaje pone el foco especialmente en disciplinas donde la carrera comienza en la adolescencia y termina antes de los 30 años. “Personas que con 16, 17 años, como las gimnastas, saben que ahora lo mejor de su vida ya ha pasado y no saben qué va a ser del resto”.
Un encuentro marcado por ETA
La temporada abordará también uno de sus encuentros más delicados. José Milatasa, antiguo miembro de un comando de ETA que participó en un atentado mortal a comienzos de los años ochenta y que posteriormente se arrepintió y pidió perdón a las víctimas, se sentará frente a Fernando Garrido, hijo del general Rafael Garrido Gil, asesinado por aquel comando. También acabó con la vida de su mujer y uno de sus hijos.
“Lo que queríamos era escuchar sus historias de vida y sacar una lección de arrepentimiento por un lado y de amplitud de miras por el otro”, resume el periodista. Más allá del encuentro, Gonzo considera que la historia habla de la capacidad de las personas para cambiar su mirada con el paso del tiempo. “La vida es lo suficientemente larga como para que todo tenga en algún momento, no solución, pero sí remedio”.
Gonzo: ”'Salvados' demuestra que la calidad en televisión funciona”
‘Salvados’ emite este año su temporada número 18. Se estrenó el 24 de febrero de 2008 con Jordi Évole al frente, quien permaneció como presentador hasta 2019, cuando tomó el relevo Gonzo. Desde entonces, el espacio ha mantenido su apuesta por el reportaje y la entrevista reposada, apoyados en la investigación y la conversación. La última temporada fue la mejor de los últimos cinco años, con un 6,5% de cuota y cerca de 800.000 espectadores de media. ¿Qué ha aportado ‘Salvados’ a la televisión española? “La certeza de que la calidad en televisión funciona”, responde Gonzo. El periodista reivindica que no es necesario “darle al público lo que quiere”, ni hacer televisión “con prisas, ritmo y locura”, ni recurrir a la “víscera o a la casquería” para conseguir audiencia. ‘Salvados’, sostiene, ha demostrado que una televisión “reposada y basada, sobre todo, en la información y en el respeto al espectador” puede mantenerse durante años y contar con el respaldo de la audiencia y de la cadena. Gonzo recuerda además que el programa nació “en un momento en el que se estaba haciendo una televisión distinta de la que se estaba imponiendo, especialmente en el terreno del reporterismo”. Su apuesta reivindicó géneros clásicos como la entrevista, que “no pasan de moda”: “Dejar hablar al entrevistado y respetarlo también interesa a los espectadores”.
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