Un total de 15 famosos han decidido volver a ponerse entre los fogones de MasterChef para redimirse y lograr una mejor posición de la que tuvieron en sus respectivas ediciones. La versión Celebrity Legends, que acoge a rostros como Santiago Segura, Florentino Fernández, Paz Vega o Ruth Lorenzo, pretende dar esta segunda oportunidad que vuelve a estar juzgada por Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Marta Sanahuja.
Sin embargo, uno de los repetidores ha tenido que decir adiós a su paso por el concurso, convirtiéndose en el primer expulsado: Juan José Ballesta. Sin esperar este resultado, el actor quiso mostrar su mejor cara al escuchar su nombre, no sin antes dejar claro que no se imaginaba que le hubieran “dado boleto tan pronto”.
El intérprete de El Bola o Entre lobos se vio desbordado en la prueba de eliminación al enfrentarse a un reto que no dominaba y contar con 10 minutos menos que sus compañeros. Por ello, no pudo superar a Edu Soto, Marina Rivers y María Escoté, quienes, para los jueces, demostraron una mejor desenvoltura en la elaboración de su propia versión de la ensalada líquida de la chef Begoña Rodrigo.
Entre las lágrimas de algunos de sus compañeros, Juanjo Ballesta asumió su derrota reconociendo que “no se puede saber de todo” y que “lo importante es saber perder”. Aun así, intentó gestionar la decepción de ser el primer eliminado de la edición: “Me voy el primero. Revivir los momentos pasados me hacía mucha ilusión. Yo aquí me siento como en mi casa, solamente por estar con vosotros, por haberme dado la oportunidad, estoy agradecido”, concluyó.
Las primeras dos pruebas marcaron el camino entre confesiones y lágrimas
Pero antes de llegar al desenlace de la noche, los aspirantes tuvieron que enfrentarse a otras dos pruebas que acabaron decidiendo su futuro. La primera de ellas empezó con una caja misteriosa que contenía una selección de corazones de animales y vegetales con los que tenían que elaborar un plato libre utilizando, al menos, tres de los corazones. Un arranque de edición que contó con Loles León como invitada especial.
Tras esta primera toma de contacto, los 15 famosos pasaron a la prueba de exteriores, esta vez en Málaga. Con Antonio Banderas como padrino, los concursantes tuvieron que cocinar en la Real Fábrica de Tabacos ante 100 invitados, recreando las propuestas de los chefs Cristina Cánovas y Diego Aguilar.
Y fue allí mismo donde, entre fogones, Bibiana Fernández lanzó algunas de sus confesiones más profundas. La actriz no dudó en relatar que hasta los 21 años su vida era de “tránsito”, sin tener un lugar fijo en el que residir y dejando atrás su Tánger natal. “No huía de nada, allí estaba lo que yo más quería: mi familia”, aseguró. “Fueron cumbres borrascosas porque se pegaban y bebían”, afirmó sobre todo lo que vivió en la ciudad marroquí.

Lee también
En busca de una segunda oportunidad: las cuentas pendientes de los 15 famosos que vuelven a ‘MasterChef’
Francesc Puig
Sin embargo, su llegada a Málaga tampoco fue nada fácil. “No era un lugar al que yo quisiera pertenecer, es como si fuera un avatar”, señaló antes de asegurar que está “hecha de recortes de sueños”. Aun así, con el tiempo supo encontrar su lugar y encarrilar una vida que la ha consolidado como un referente indiscutible del panorama cultural nacional.
Mostrar comentarios