Audiencias

Jorge Javier tiene que chuparse el dedo para quitarse el anillo de boda de Josema: "A ver qué vas a hacer con mi ADN"

Jorge Javier tiene que chuparse el dedo para quitarse el anillo de boda de Josema: "A ver qué vas a hacer con mi ADN"

Jorge Javier tiene que chuparse el dedo para quitarse el anillo de boda de Josema: "A ver qué vas a hacer con mi ADN"

La broma del presentador estuvo a punto de convertirse en un susto. Jorge Javier tuvo que chuparse el dedo para que la joya saliera del dedo

Vídeo - 'La Voz Kids 2026' proclama ganador a Eduardo 'El Campanero' tras una reñida votación y ante el rotundo veredicto de Antonio Orozco

Vídeo - Paz Padilla se reencuentra con Yurena en Telecinco: un rapapolvo, una disculpa y un nuevo disgusto

Jorge Javier Vázquez recibió este sábado en el plató de Hay una cosa que te quiero decir a Josema, un hombre que pretendía reencontrarse en el programa con su exnovio Migue.

A pesar de los problemas que les empujaron a separarse, Josema está convencido de que Migue es la persona que “mejor” lo ha tratado, de ahí su interés en retomar la relación. De hecho, llegó a Telecinco con un anillo para pedirle matrimonio.

Para su desgracia, Migue no aceptó la invitación de Hay una cosa que te quiero decir, así que no tuvo ocasión de explicarle sus pretensiones.

Superado el chasco, Jorge Javier intentó sacarle una sonrisa pidiéndole que le probara ese bonito anillo de oro blanco que no podrá llegar a su destinatario. El showman de Mediaset alargó la mano y Josema le colocó la alianza. El público se vino arriba. “Si quieres casarte conmigo, hazlo”, le propuso el invitado. “Todo es hablarlo”, soltó el catalán.

Jorge Javier parecía estar encantado con la sortija, pero Josema le dijo que no tendría inconveniente en utilizarlo él mismo. “¿Me lo quitas?”, lamentó el presentador. “¡Claro! ¿Tú quieres casarte conmigo?”, reaccionó el invitado, capaz de “desenamorarse” de Migue para “enamorarse” del comunicador.

Entre broma y broma, Jorge Javier se dio cuenta de que no podía sacarse el anillo. “Ay, Dios, ¡no me lo puedo quitar!”, advirtió mientras se estrujaba la mano. Lo intentó sin éxito durante unos segundos, así que no le quedó más remedio que chuparse el dedo para facilitar el resbalón de la joya. Solo así pudo quitársela. “Cuidado que llevas ADN mío, a ver qué vas a hacer con él”, bromeó al despedirse de Josema.

Información compartida por MetaActTV.

Artículos relacionados