
Manu Sánchez conectó en directo con la acampada en Sol donde estaba Ignatius Farray reivindicando "levantar la cabeza con orgullo" ante la gente que "piensa que el dinero lo es todo"
Sánchez nos lleva hacia el apocalipsis y sólo Ayuso y 'Horizonte' pueden evitarlo
'La Revuelta' de RTVE aplaude a Mariano Benítez de Lugo por enfrentarse a los fondos buitre: “Los culpables de todo esto”
La nueva entrega de El perro andaluz en La 1 de RTVE tuvo como tema central la crisis de la vivienda. Manu Sánchez arrancó el programa con la máscara de La casa de papel y versionando el 'Bella Ciao' con una letra enfocada al caso de Maricarmen: “No haberla echao, no haberla echao”.
Tras la actuación musical, el presentador hizo su habitual monólogo también reflexionando sobre por cuánto dinero “se vende España”, por cuándo se alquila, o se pone un “alojamiento turístico para el que quiera venir a conocernos, aunque sea a costa de echarnos a nosotros”.
Para hablar del tema también invitó a James Rhodes, con el que subrayó que había cerrado la entrevista para la semana siguiente, pero la actualidad hizo que le pidiera adelantarla, para tenerle en el teatro hoy. El artista explicó que se había ofrecido para comprar el piso de Maricarmen al fondo buitre, pero nunca recibió respuesta: “Por algún motivo no quisieron, no lo hacen por dinero, ¿hay algo más siniestro?”, se preguntó.
Además, el programa también conectó en directo con la acampada por la vivienda digna en Sol donde entrevistó a Ignatius Farray que es uno de los rostros conocidos que apoyan cada noche la manifestación. El cómico explicó que llega a ser “vergonzoso y miserable” que haya políticos que les acusen de ser peligrosos: “Han pasado de buscar armas de destrucción masiva a buscar cuchillos y adoquines”.
Farray criticó que “un diputado del PP ha denunciado esta acampada porque piensa que se puede vincular con grupos terroristas como ETA”. Para aplaudir que la gente esté “levantando la cabeza” porque “es un orgullo y un dignidad” tal reacción.
El entrevistado también recordó el eslogan del campamento: “Ellos por dinero, nosotras por amor” porque es la forma de resumir la “esperanza” que se respira en dicha reivindicación, “frente a la gente que piensa que el dinero lo es todo. A lo mejor hay otro mural más grande, y eso es tener un horizonte que se llama democracia frente al fascismo que nos hace levantar la cabeza y tener ese orgullo”. El teatro aplaudió sus palabras y él acabó gritando: “¡El pueblo unido jamás será vencido!”.



